El territorio y el origen de la huerta
Dos mil años de relación entre Alicante y el mar, y la formación del paisaje huertano regado por el pantano de Tibi.

Cuatro siglos vigilando la Huerta de Alicante. Hoy, la puerta de entrada al mayor conjunto de torres de defensa conservado en España.
Construida en 1594 por Pere Llopis —cuyo nombre y fecha aún se leen grabados sobre el talud—, la Torre Sarrió forma parte de la red de torres de vigía, refugio y defensa levantadas entre los siglos XV y XVII en la Huerta de Alicante para hacer frente a las incursiones de los piratas berberiscos.
Restaurada en 2009 bajo la dirección del arquitecto Màrius Bevià tras décadas de abandono e incendios, la torre fue rehabilitada en dos fases hasta 2021. En julio de 2026 abrió al público como Centro de Interpretación de las Torres de la Huerta, un proyecto conjunto del Ayuntamiento de Alicante, la Diputación y el MARQ, con financiación de fondos Next Generation y los Planes de Sostenibilidad Turística.
La musealización, obra de Rocamora Diseño y Arquitectura con contenidos del MARQ y la Fundación MARQ, articula el relato en torno a tres ejes.
Dos mil años de relación entre Alicante y el mar, y la formación del paisaje huertano regado por el pantano de Tibi.
Aspilleras, matacanes y almenas frente al corsario. La vida cotidiana bajo amenaza y el aviso entre torres.
Casas señoriales adosadas a las torres: cuando la defensa se convierte en símbolo de prosperidad y estatus.
«La riqueza de nuestra huerta tuvo como contrapartida las incursiones de corsarios norteafricanos: los huertanos necesitaban protegerse, y así se configuró esta red de torres que es única.»

Barbarroja, Dragut, Arraéz… Los nombres del corso otomano y berberisco marcaron durante dos siglos la vida de la costa alicantina. Las torres respondían con fuego y humo: una cadena de avisos que unía la huerta con el castillo de Santa Bárbara.
Leer la historia completa →La torre se alza junto a la Glorieta Carolina Pascual, en el cruce de Miriam Blasco con la Vía Parque, a pocos metros del yacimiento romano de Lucentum y de la playa de la Albufereta. En el siglo XVI se situaba en el camino que enlazaba las torres Águilas y Santiago con la torre Ciprés.
